Portada Teoría Ejercicios Herramientas Transparencias

Menú de la sección:

1. Problemas de los documentos digitales
2. Variabilidad de los documentos en el Web
3. Aproximaciones a la recuperación de información
4. El proceso de recuperación de información

5. Los directorios
6. Los motores de búsqueda
7. Los agentes personales
8. Internet invisible/web profundo
9. Tutoriales

4. El proceso de recuperación de información


Los siguientes párrafos proponen un proceso de recuperación; pero debe recordarse siempre que la recuperación de información no es un proceso y una actividad exacta: pueden haber varios procesos y varias soluciones distintas para el mismo problema:

  1. Planteamiento del tema y nivel de conocimientos: debe establecer claramente cual es el objetivo de su interés. Hay objetivos que pueden parecer adecuados, pero que en realidad necesiten un refinamiento; plantee todas las posibles situaciones que pueden darse, y piense en varias tácticas para acercarse al problema. Si prepara estas tácticas alternativas, las respuestas que obtenga durante una consulta, sobre temas relacionados con lo que está buscando, pueden servirle como punto de partida para buscar por exploración. Debe establecer cual es su propio nivel de conocimientos sobre el tema. Si su nivel de conocimientos es adecuado, podrá abordar el problema de la fiabilidad con mayores garantías. En cualquier situación, esta fase debe dar como resultado una formulación clara e inequívoca del objetivo de su búsqueda.
  2. Identificación de los tipos de información: El web contiene diferentes tipos de información, tanto por el tipo de fichero que los contiene, como por el objetivo y finalidad de las páginas web y de los creadores de las mismas. Debe establecer la posible utilidad de cada una de estos tipos de documentos, y no desdeñar ninguno a priori, ya que por exploración puede encontrar información complementaria que le sea de utilidad.
  3. Selección de los recursos de información y de las herramientas de consulta: La selección de los recursos de información, es decir, índices, directorios y motores de búsqueda a utilizar, es de suma importancia. Continuamente están apareciendo directorios especializados en los más diversos temas; en numerosas ocasiones, ofrecen coberturas muy parciales, aunque los índices que ofrecen tienen un alto nivel de fiabilidad. Si no conoce estos directorios, debe recurrir a los motores generalistas. Si desea comparar los resultados ofrecidos por varios de éstos, lo más recomendable es utilizar un metabuscador. La segunda parte de esta fase definirá que herramienta utilizará para consultar los recursos de información. Podrá optar por un navegador para utilizar la interfaz web de los motores o de los metabuscadores, o podrá usar un agente personal, para el proceso de consulta a múltiples fuentes de información.
  4. Formulación de la ecuación. Ejecución. Recepción de respuestas. Debe introducir en la interfaz o herramienta que haya seleccionado para desarrollar la búsqueda, la expresión que reúne los términos elegidos, y los operadores que establecen las relaciones existentes entre aquellos. Los motores ofrecen siempre páginas de ayuda, en las que explican las posibilidades del lenguaje de interrogación que usan, y suelen incluir ejemplos. También ofrecen interfaces simples y avanzadas para formular las ecuaciones. Es preferible que utilice las interfaces avanzadas, ya que van a ofrecer más potencial y parámetros que ayudan a perfeccionar las ecuaciones y a obtener resultados ajustados. Un agente traducirá al lenguaje de cada motor la expresión que el usuario introduzca, pero esa generalización hace perder la oportunidad de usar operadores más restrictivos.
  5. Preselección de respuestas pertinentes. Exploración de los documentos originales: con use los datos que ofrece el listado para desechar aquellos que no sean adecuados. Pulse en el enlace que le lleva al documento original. Para aligerar el trabajo, y evitar la sobrecarga cognitiva, use el menú emergente De esta forma podrá explorar el documento, y otros relacionados con el mismo, sin perder la ventana con el listado de respuestas, lo que facilitará nuevas exploraciones. Si el documento, o documentos a los que ha accedido le interesan, márquelos. En caso contrario, cierre la ventana y vuelva al listado respuestas.
  6. Replanteamiento de estrategias. Si tras analizar las quince o veinte primeras respuestas no ha obtenido algún resultado satisfactorio, es necesario cambiar la táctica. El cambio puede referirse a las ecuaciones utilizadas, o al motor o herramienta seleccionado, o a ambas cosas. Si el número de respuestas obtenido es muy elevado, y los primeros resultados son poco pertinentes, muy generales, formule una nueva ecuación de búsqueda, con más condiciones y limitaciones.. En el caso contrario, con nulo o escaso número de resultados, puede suceder que a) si la ecuación no es restrictiva, entonces no hay documentos, o los documentos no contienen esos términos; b) que la ecuación sea demasiado restrictiva, con demasiadas condiciones. Para estos casos, debe probar con una ecuación con menos condiciones, y usar términos sinónimos o similares a los usados en la primera formulación.
3. Aproximaciones a la recuperación...

© Un curso de Jesús Tramullas para el Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Zaragoza
Versión 1.4. 21 de Junio de 2002.